sábado, 6 de marzo de 2010

LOS NIÑOS DE KERRGALLO (XXXIX). En Marzo florece

Hay veces que la intensidad de la vida toma las maneras de una tormenta. Es como  un exceso de "seidad", una hiperconcentración de enegía , que  actuando a su vez cómo un imán de más energías hace que la cosa se acompañe de rayos y centellas, con nubarrones y chaparrones abrumadores. Pero la verdad es que pasados los truenos y el descontrol pasajero de los acontecimientos, tan solo nos queda la tierra empapada a rabiar, peñada de futuro.

Tan solo quiero quedarme con el olor de la tierra humedecida.

Hemos de gozar y de sufrir para sacar esto adelante. En cualquier caso es la consecuencia natural de vivir las cosas al todo o nada  No podemos dejar de montar los corceles que nos gustan, aquellos para los que estamos hechos. Tan solo no podemos escapar a nuestro destino, porque no queremos.

Ha escampado por fin. Los días vuelven a la suavidad y a la paz de nuestras cosas, tan sencillas en el fondo y en la forma, repasamos los aciertos y los errores de las últimas escaramuzas en el frente, y ajustamos el tiro, pues lo que es seguro es que volveremos, una y otra vez a la misma línea de batalla. La verdad es que nos gusta esa ubicación. La batalla contra la injusticia , la miseria, el desamor, la hipocresía, la intolerancia, la ignorancia y el desconocimiento.

Luchamos con nuestras armas, y nuestra acción y testimonio revalidan en todo caso su utilidad, y observamos perplejos como a veces son la particularidad de esas armas las que despiertan la agresividad sin tomar en cuenta los objetivos a los que se dirigen. Nuestro enemigo común es otro, es el que está enfrente, es esa recua de canalladas, no las armas ni los fundamentos que yo utilice en esa batalla.

Florín, cimitarra, albaceteña o toledana ¿qué más da, compañero? ¿no es aquel nuestro enemigo común, o no tenemos enemigos suficientes como para entretenernos en otras historias?

Volvemos al día a día, y con la tranquilidad contemplo el poso extraordinario de semanas como la pasada, en donde confluyeron tantas personas y organizaciones , en torno a esta historia. Con su generosidad, haciendo que todo de un paso más adelante, o muchos, gracias a todos vosotros.

Tres grupos de personas , tres historias, tres maneras de aportar a esta lucha común, de luchar contra lo mismo, de formas y entendimientos diferentes.

Todo el elenco que confluye a veces en El Color de la Papaya.

Pasó por aquí un encantador grupo de jóvenes, acabando su carrera de enfermería, asomándose al mundo por su lado más feo. Trajeron, una vez más , esos batidos proteínicos que Mensajeros X Gambia consigue para los niños desnutridos, y que tantos esfuerzos le cuesta a esa cadena humana en buena parte anónima que los acarrea. Y gastos.  Adquirieron dos libros que donó Rafael para apoyar el trabajo de Heike. Y comieron en la huerta ese fantástico arroz solidario. Turistas que sin dejar de disfrutar de sus vacaciones aportan su grano de arena valiosísimo en esta lucha contra el dolor y la miseria. Gracias.

Pasaron por aquí viejos amigos de esta casa, un día viajeros y hoy mucho más: gente venida a trabajar por el presente y el futuro de esa comunidad de chavales. Gabi y Marta, José Luis y Antonia, con una importante cantidad de dinero salida de sus bolsillos, de los de sus compañeros de trabajo, y acarreando otro tanto que Flor y Pablo y sus amigos enviaron. Todo ello para hacer que el agua corra de nuevo en aquella huerta. Y llegaron cargados como mulas de paquetes con más batidos de MxG, medicinas conseguidas en farmacias y hospitales, leche en polvo para los niños de la aldea, y haciendo de mensajeros de Bon dia Gambia para traer de su parte, jabones, dentífricos y material escolar.

Y pasaron Conse y los amigos de Makamaru con una aportación generosísima para esa aldea: 25 sacos de arroz para la escuela y 12 más para la familia más pobre y necesitada de Kerrgallo. También compraron libros para apoyar a Heike y llevaron más  batidos de MxG y más medicinas.

Esa semana, los arroces tomados por estos visitantes ha dado para cubrir las necesidades de esa escuela.
Ha sido una semana muy intensa y llena de cosas buenas. Y nos reafirmamos en seguir jugando ese papel de puente, al servicio de esos chavales de Kerrgallo, que concita voluntades y acciones tan diferentes como las que arriba se reflejan.


Visita de Makamaru al restaurante solidario El Color de la Papaya



12 sacos de arroz para la familia más pobre y 25 para la escuela. gracias MAKAMARU


El Stock actual depositado en la Granja por las aportaciones de Nakupenda y Makamaru para los niños de Kerrgallo es de 39 sacos y 4 garrafas cada una de 20 litros de aceite.

Hoy se ha entregado un saco de arroz y una garrafa a la Escuela. Como anuncié he cambiado el método: en vez de dar 5 kilos diarios, se dará tres sacos al mes, uno cada 10 dias, de manera que se les sigue aportando lo mismo, 150 kilos al mes, que supone el 30% de su consumo.

El stock para la familia de Kerrgallo es de 12 sacos: uno donado por Nakupenda en la última visita de Sebastián Gosatti y los once dejedos por Makamaru. Cada mes les llevaremos uno.

 
Los donantes haciendo entrega del primero de sus sacos a esta familia.

  
El Profesor y Conse. Acercando distancias.  Buen rollo.




Pepe trabajando. Preñando el futuro.


                                                Pepe, midiendo la explanada de los muchachos

 
Makamaru compartiendo la diversidad, acercando mundos. Solidarios.

Recuerda Salvador, si diluyes Sulfato de Hierro en agua y la aplicas cuando el cemento no esté aún seco con una brocha grande y sin demasiado cuidado, obtendrás un bonito color: el de la papaya. Como la tierra misma. Gracias Silvia

viernes, 5 de marzo de 2010

LOS NIÑOS DE KERRGALLO (XXXVIII). Las cosas vuelven a moverse

Hace dos días que escribí la última nota del relato. Comentaba el anuncio del profesor de que en breve vendría alguien de Senegal para echar una mano. Al día siguiente, ayer, ya estaba aquí y trabajando.
Un gran albañil y mejor hombre, hoy pude conocerlo , al menos mejor, pues hemos pasado toda la mañana de arriba abajo, comprando algo de material y buscando unas madera que necesita para los encofrados. Se llama Modu Sarr, un tipo alto y fuerte, de mirada limpia. Y sabe bien su oficio.

Pero mi sorpresa esta mañana fué mayúscula, pues vi que junto a él estaba trabajando Omar, el albañil de la aldea que había trabajado las semanas anteriores  cobrando del Profesor, como ya expliqué en los antecedentes de ese asunto, y al que con anterioridad había invitado a echar una mano a construir la escuela de un hombre que lo daba todo y de unos niños que no tenían nada, virtualmente huérfanos. Y que había que hacerlo por solidaridad. Entonces, cuando vió que no soltaría un duro y que además tocaba las pelotas, desapareció. Luego acabó trabajando a sueldo del profesor. Y luego, tras el discursito del restaurante debió tomar nota de lo que yo dije: "nadie que no esté dispuesto a dar a los demás lo que esté en su mano, debe esperar que le den a él. Y nadie que no esté dispuesto a moverse por sí mismo puede esperar que nadie se mueva por él".

No sé si sería su definitiva fustrada esperanza, o la amenaza implícita en mis palabras, o la mala leche que me entró cuando quiso crujirme con el precio de un cordero , o tal vez ha sido, y así lo creo,  el ejemplo de generosidad de Modu Sarr, que ha dejado su familia, sus nueve hijos, en su país, para como me ha dicho esta mañana "este hombre merece que se le ayude porque hace mucho bien a los demás", que hoy cuando le he preguntado al Profesor que qué hacía Omar allá, si estaba cobrando o no, me ha dicho con cara de  alegría que no, que había venido a trabajar por amor a Dios...Bueno, las intenciones nadie las puede saber. Lo importante es que se mueve ficha, y que además de construir una escuela, se construyen más cosas. En ello estamos, y nos alegra saber que éso ha sucedido. Cuando hace semanas , al saber que el Profesor pagaba ese salario y yo insistí en que había que buscar la colaboración de todos, él me dijo: "si no se paga, aquí no nos echarán una mano". Bueno, pues el profesor ha visto sorprendido que quien resiste gana, y quien se empeña en dar al mismo clavo una y otra vez, lo hunde hasta la empuñadura. Veremos hasta donde somos capaces de movilizar las conciencias, o al menos la verguenza torera de quedarse en casa, bajo el mango mientras otros viajan de lejos para echar una mano en la escuela de un profesor que no hizo otra cosa en su vida que echar una mano.

Hoy es un día de victoria. Y grande. Ni el profesor se creía el milagro.

 
El Profesor Mr Yuma Njai y Mr. Modu Sarr, maestro albañil

Le he dicho a Modu: "tu ejemplo de generosidad ha provocado el de Modu."

  
Ya se han empezado ha hacer los pilares. Necesitamos maderas que aquí no encontramos del tipo que quiere Modu. Mañana iremos a la frontera para tratar de encontralas en Senegal

 
Grupo de chicos de la escuela que hoy estaban trabajando con los dos albañiles y el hermano del profesor que también lo es en Serrekunda


 
De izd. a drch. el hermano del profesor, Modu Sarr, Yankuba (alumno) y otros chicos ayudantes.


 
El nuevo pozo va muy bien, ya se llevan unos 4 metros y medio.

 
Foto de Gabi  Massana
Mientras no tengamos el nuevo pozo, los chavales van al de la aldea , acarrean cubos que después vacían en un bidón de 200 litros, y de ahí, a poco a poco van regando las plantas. No quieren que se les sequen, mantienen viva la esperanza

 
Foto de Gabi Massana
Un día les compraremos regaderas ...


 
Grupo de chavales con la caja de jabones que les envió Bon Dia Gàmbia, que se van a poner a funcionar en cuanto al volver el grueso de chavales , les empecemos a organizar por grupos para la limpieza y la toma de agua. Gracias Jaume, gracias Laura.
Es muy difícil, cuando se nos pide que hagamos una foto para el donante que después de hacerla nos llevemos a casa la caja para que no haya riesgo de mal uso de una cantidad grande de lo que sea.

Los dentífricos y material escolar enviado por Jaume y Laura, así mismo, se han guardado hasta que podamos poner en marcha el plan de higiene, y los materiales cuando haya escuela.


Bueno . así va la vida por aquí. Me cuesta mucho tiempo subir las fotos y espero poder ofreceros algunas de las muchas y muy bonitas que Gabi sacó y me mandó.

Saludos

jueves, 4 de marzo de 2010

MANOS DE AZUCAR, 5º informe de cuentas

A partir de ahora expondremos tres cuentas diferentes.

1) cuenta general, en donde van a parar las aportaciones general y cuyo destino es la edificación de la escuela, por ahora
2) Cuenta del Pozo, con las aportaciones y los gastos específicos de esta acción
3) Cuenta de Heike con lo obtenido de la venta de los libros donados por Rafael Cabanillas


En estos días esperamos la vuelta generalizada de los chicos a Kerrgallo, y entre ellos el grueso de muchachos que colaboran activamente en el levantamiento de la escuela. Y la llegada de al menos un albañil de Senegal que trabajará voluntario en la misma.

En este sentido quiero contar algo. Cuando el Donante Desconocido hizo la aportación que permitía levantar la escuelita le dije al profesor que tenía dinero para empezar a comprar cemento, ya que él en alguna ocasión que habíamos hablado del tema había dejado caer que él podría traer los albañiles de Senegal. Lo cual me parecía ideal.
Por esa razón tan solo le anuncié que podíamos empezar a comprar cemento.. Entonces volvió a repetir su ofrecimiento: los albañiles vendrían de Senegal.

Cuando se acabaron de hacer los bloques, no apareció ningún albañil y yo no moví ficha. Empezaron a edificar y participaba un albañil de la aldea para cuyo pago , el profesor no se había dirigido a mí. Entendí que él asumía su compromiso por dificultoso que fuera para él, y seguí sin mover ficha. Tan solo emplee en la Granja a dos muchachos, comprendiendo que los salarios ayudarían al profesor con su responsabilidad.
Más tarde llegó la fiesta y la desbandada. Uno de estos días atrás , en la sobremesa de la huerta, quise dejarle de palabra claro mi comportamiento respecto a ese asunto.
“Profesor, vd me dijo que aportaría los albañiles, en su momento. Cuando se empezó a edificar vd contrató a un albañil y supe que pagaba su salario. Y vio que yo no asumí el gasto. Entiendo que esto, en la medida de lo posible, lo tenemos que hacer entre vosotros y nosotros, que todos debemos colaborar. Si vd se comprometió yo opté porque asumiera las consecuencias de su compromiso”
El me respondió que cuando llamó a la gente de quien esperaba ayuda le dijeron que estaban trabajando.
“Bueno, vd deberá correr con la parte del trato, de cualquier manera”

Ya me ocuparía yo de emplear a los muchachos en la Granja y de traerle clientes a comer. Pero no era lo mismo hacerlo de una u otra manera.

Si tenía alguna duda de cual sería mi actitud en general, quedó aclarada. Días después, la semana pasada, me anunció que había vuelto a contactar con Senegal y que en breve vendrían a ayudar.
Pues estupendo , tema visto. La escuela la edificamos entre todos, y se implican todos, los que pueden o quieren, y para los habitantes de la aldea que no proporcionaron una mano para levantarla, es un dato: los blancos no van a pagarlo todo. Quizá ahora se animen a echar una mano, quien sabe.

El o los operarios están a punto de llegar me decía ayer el Profesor. Hoy les hemos llevado 30 varillas de 8 mm y 10 de 6 mm más seis sacos de cemento para poder empezar a hacer el encofrado del zuncho que bordea el edificio a la altura de las ventanas y puertas, a cuya elevación ya se ha construido, y los pilares. En cuanto se empiece , se comprarán los hierros cuadrados para el soporte del techo. Se compraron ya parte de los trasversales de madera de 2 x 2 pulgadas y 2 x 3 pulgadas que unirán los soportes de hierro del techo.

Creo que las cosas pueden tomar pronto un mejor ritmo.

Estos gastos y los nuevos ingresos están reflejados en la cuenta general, como sigue
.
+ Ana, Nora, Arantxa,
Vicky, Cristina y Conrad, ..........500 dl..................500 dl
+ Sergio ........................................650 dl............1.150 dl
+ Grupo Nakupenda....................1.500 dl............2.650 dl
- 140 bolsas para
colchones a 5 dalasis.....................700 dl............1.950 dl
- 5 agujas x 5 dl................................25 dl............1.925 dl
- 15 cordones de cuerda a 5 dl..........75 dl...........1.850 dl
- 20 cordones de cuerda a 5 dl........100 dl...........1.750 dl


+ David 30 € x 39........................1170 dl…….. 2.920 dl
+ Almudena..................................Semillas
+ Maruja 20 € x 39.........................780 dl.......... 3.700 dl

- 1 Saco Fertilizante 50 kilos..........800 dl...........2.900 dl

Saldo a 30 Noviembre 2009.......................... .......2900 dl

+ David , 30 € x 39 dl.………… 1170 dl...........4.070 dl
+ David y Mari Ángeles............... 2000 dl...........6.070 dl
+ Teresa, 20 £ x 43 dl.....................860 dl.......... 6.930 dl
+ Nakupenda , 420 € x 39 dl......16.380 dl .........23.310 dl
+ Donante Desconocido
3.000 € x 39.80 dl.................119.400 dl...….142.690 dl
+ Vanesa…………………….. semillas
+ Mensajeros x Gambia…… 10 kilos de medicinas
+ Mensajeros x Gambia........ 80 k batidos y medicinas
+ Aitor y Chiara.................... 1 semana trabajo en la huerta
+ Nakupenda........................... 625 dl...........143.315 dl
+ Marta y Gabi..................Medicinas y Material escolar

- 10 sacos cemento a 235...........2.350 dl.........140.965 dl
- 2 cargamentos grava............... 330 dl........140.635 dl
- 5 sacos cemento a 225............. 1.125 dl........139.510 dl
- salario albañil y ayudante..... 290 dl.........139.220 dl
- 20 pupitres a 525 dl...............10.500 dl........128.720 dl

Saldo a 24 Diciembre...............................................128.720 dl

25/12 . 10 BOLSAS DE CEMENTO A 225...........2250 dl...126.470 dl
31/12 10 bolsas cemento a 220 dl..........................2200 dl....124.270 dl
4/01/10 5 bolsas de cemento a 220 dl......................1.100 dl...123.170 dl
+ Paul y Luci........................... ...500 dl...............................123.670 dl
+ Luis El Nota (ONG)...................5000 dl..............................128.670 dl

+Conchi y Nacho, medicinas para el Hospital de Buniadu
+ 10 bolsas cemento a 220 dl.....2200dl..............................126.470


20/01 2 sacos cemento a 220...............440dl .....................126.030
23/01/10 , 5 sacos cemento a 220......1100 ........................124930
23/01/10 , 100 dl donados por Raul...................................125.030
25/01/10 4 bolsas de cemento a 220 ...880 dl ....................124.150
06/02 Nakupenda para saco
para viuda y saco para Kemo............1100.......................125250
13/02 Maderas techo...................- 1412 dl.........................123838
13/02 maderas techo (2” x 2”).... –4750.............................119.088

03/03 Mq Jesús Iglesias......30 € x 36 dl... 1080 dl........ 120.168
03/03 margarita del Valle..50€ x 36 dl.......1.800 dl.......121.968 dl
03/03 Mª José Bazos..20 € x 36 dl.............. 720 dl....... 122.688
03/03 La Taberna de la Esquina...............2.000 dl...... 124.688 dl
03/03 Maite Antuña...6 dolares (sin cambiar)
03/03 30 varillas de 8mmm x 95 dl...................-2.850....121.838 dl
03/03, 10 varillas 6 mm x 60 dl.........................- 600 dl..121.238
03/03 6 sacos cemento x 215 dl........................- 1290......119.948


Cuenta de Heike

* Dos libros ......40 euros
Propina para heike ..10 €
* Dos libros...40 € balance 90 €
* 3 libros........60 €
propina....10 €. Balance 160 €



POZO

INGRESO :1120 € X 36 DL................40320


GASTOS

10 RODS 8MMM X 95..................950
10 RODS 6MM X 65......................650
5 CEMENTO X 220.......................1100
GRAVA..........................................1500
ARENA............................................800
AVANCE TRABAJO....................3000
ALAMBRE......................................25 balance a 25/02 ....32295 dl

02/03 5 sacos cemento a 215 dl....1075  saldo a 03/03  ...31.220 dl

miércoles, 3 de marzo de 2010

LOS NIÑOS DE KERRGALLO (XXXVII). La magia de una huerta

Ayer tuvimos el placer de volver a estar en el restaurante de la huerta con Rosalía, Ana y Aida, que nos trajeron semillas y remedios para luchar contra la mosca blanca que malogra los tomates y otra inyección de recursos para la escuela. Y pasta de dientes con sus cepillos, y toneladas de batidos de Mensajeros X Gambia y medicinas para Heike y la leche, en polvo para los niños. Demasiado, una vez más.

Creo que la semana pasada , habiendo ido a comer arroz solidario a la huerta, entre el grupo de enfermeras de Girona que sumaban con los guías y conmigo 11 personas, y los 25 que hacíamos con Makamaru, la familia de Marta, Gabi, Toñi y José Luis, hemos debido de dejar al restaurante un montante para comprar tres sacos de arroz, lo cual significa que con el producto de ese su trabajo en su restaurante , esa comunidad se ha costeado el arroz consumido en el mismo periodo. Autosuficiencia, en suma.

Pero son más cosas las que están pasando.


A medida que se suceden las jornadas compartidas con los visitantes en aquel rincón, éste va adquiriendo el papel central de un escenario en torno al cual pasan las cosas.

Se está convirtiendo en el epicentro de la vida de esta historia. Curiosamente es un lugar preñado de quietud , de paz, y el verdor que a su alrededor se va levantando le confiere, poco a poco, un halo mágico. Pero la magia viene de otra parte.

No todos los visitantes lo perciben, pero sí muchos de ellos. No me gusta esa palabra de “mágico”. En realidad se utiliza para reflejar, aun sin saber a que nos referimos,
la incidencia, mejor dicho la evidencia de que sobre algún aspecto o lugar de la realidad material se está solapando otras realidades que parecen no pertenecer a este plano. Es a ello a lo que las gentes llaman algo “mágico”. En definitiva algo de aparente o misteriosa explicación. Por el contrario es pura lógica, que no se comprende. Pura evidencia que no se ve. Puro efecto del que se desconocen sus causas

Pero ciertamente que ello es así en todos los aspectos de esta existencia, pues ella, su materialización no es , para mí, sino la manifestación de otra realidad, que da a esta “realidad” su papel de vehículo para comprender la que está aparentemente más allá, en definitiva “ésta” emerge en su única función de símbolo de la “otra”. Para comprender, conocer.

Unas veces percibimos lo que hay detrás, lo que provoca tal o cual manera física de existir algo, y otras veces no. Y en general las personas creen que este plano que se observa está ahí más o menos porque sí, sin mayor misterio.

Yo no creo que sea así. Y pasa que cuando la intensidad de las cosas que pertenecen al mundo del espíritu es grande y su recurso a ellas son el detonante de la acción sobre la realidad material, esa realidad, en este caso ese escenario, cobra un halo mágico que es perceptible con más intensidad. Entonces hay gentes que llaman a esos sitios “mágicos”. Es muy sencillo de entender, y si le llamáramos sitios vivos, podría comprenderse mejor.

De la misma manera que el hombre es un ser más propiamente humano en la medida que el espíritu lo habita, las realidades materiales se siente vivas en la medida que cumplen realmente su función de vehículo, de epifanía del único plano de realidad existente. Cuando eso sucede de manera intensa, el velo (la realidad material) se desvela a sí mismo y manifiesta su función de símbolo. Ese lugar , entonces, se percibe por los humanos como “mágico”. Nada más real por el contrario. Es más, la realidad sin el concurso de la vida es materia muerta sin sentido, precisamente porque no tiene sentido está muerta. Como el hombre, igualito. Y por ello el hombre de una sociedad desespiritualizada no comprende el origen de su desazón y su vacío. Piensa que sigue siendo humano, pero solo lo es en apariencia, no en realidad. Y siendo potencialmente un ser humano no se vive a gusto cuando lo que eres es un mutante de lo que pudo ser.

Puede entenderse fácilmente cuando una sociedad está deshumanizada, pero es más difícil bajar al escalón previo, al que te implica a ti, pues el diagnóstico es que el que está deshumanizado es el hombre. Como es adentro es afuera. Cuando el brillo del corazón, del hombre por tanto, sintoniza con las realidades primordiales, el exterior revive, y entonces el que no comprende llama a ese exterior algo “mágico”..

La huerta esa huerta cada vez es más mágica, está cobrando vida y la irradia, y bajo su sombra amable , mecida por la brisa del norte los ángeles revolotean entre los emparrados y las lechugas y bendicen la lección de amor de ese profesor entregado a los demás de por vida y a esos desheredados que no teniendo de nada tienen felicidad y fuerza.

Las plantas suben, las hojas de los calabacines se expanden como flores gigantes, y las gentes del pueblo acuden a sentarse a la sombra de lo que allá está sucediendo.

Sucedió hace meses, antes de la fiesta del Cordero. A través de sus hijos, el Alcalo y el Imam, habían usado parte del dinero de una subvención del estado para la realización de un proyecto de estabulación de reses para comprar corderos en Senegal y triplicar el precio, como todos los comerciantes de ganado, en las vísperas de la Fiesta Grande.
Yo no andaba sobrado y pensé que el hecho de que unos hermanos como los de Kerrgallo se hubieran metido en ese negocio, me ahorraría la pelea sin esperanza de bregar por un cordero en el mercado a un precio razonable. Pensé que ese año me ahorraba el esfuerzo de arañar algo parecido a un precio normal. Cuando acudí al redil de la aldea para comprar un cordero , volví una vez más a comprender que en cuestiones de dinero aquí no se conoce ni a su padre ni a su madre y que a la vista de una yugular no hay quien se resista a no tajarla de parte a parte, si se pone a tiro. Cuando el hijo del Imám soltó el “primer precio” como dicen, mientras el hijo del Alcalo se quitaba de en medio con un “yo no tengo nada que ver”comprendí ante quienes estaba y me levanté jurando en arameo mientras a mis espaldas oía a los gritos que volviera y les diera “mi precio”.
“A tu puta madre se lo voy a dar “hermano” si hasta contigo he de fajarme para evitar que me estafes, pedazo de cabrón.”

Esa semana dejé de llevar el arroz y el pesacdo a la casa del Imam y comencé a llevarlo directamente a la Madrasa.

La aldea de Kerrgallo, a partir de ese día, se tragó a sí misma. Pareció que cada día que llegaba y cruzaba la aldea para dirigirme a la explana de los chavales con el hatillo, los quicios de sus puertas se habían tragado a sus moradores. Ya no se levantaban las manos jubilosas, por doquier. Tan solo los niños eran ajenos a lo que estaba pasando.

No se acostumbra por estos pagos a tanta espontaneidad y evidencia. Sobrevivir requiere de mucha pomada y tragaderas. Hoy por ti mañana por mí.

Íbamos a ver hasta donde llegaba el pulso.

La brisa había barrido a los rincones la hojarasca y tan solo ocupaba el escenario aquella explanada habitada por un hombre y sus mujeres y una tropa de chiquillos y muchachos que hacían del amor, la solidaridad y la fuerza por vivir el único lenguaje de su partitura. Una isla en medio de tanta purulencia.

Allí se mantenían vivas las brasas de una esperanza, esperando que los vientos cambiaran y avivaran lenguas de fuego.

Aparecieron los primeros sacos de cemento para empezar a hacer los bloques de la escuela. Y tímidamente se acercaron los que ven la vida como una víspera eterna de la Fiesta del Cordero para ver que había que ganar en el asunto.
“Aquí se viene a echar una mano, que la caridad no es cosa de blancos ni ricos, sino también de pobres y de negros. Que el que pueda dar una hora de trabajo por esto niños que la dé, el que pueda hacer el te, que lo haga, el que pueda traer una carga de arena que se ponga a la faena, que aquí no sobra el dinero y lo que falta es aprender de la lección de generosidad de este profesor y dotar a estos chavales de algo mejor que un manto de miseria”. Desaparecieron.

¿por qué cuento estas cosas duras? Para que se entienda nuestra manera de hacer las cosas: no sirve de nada solventar las carencias exteriores si no se intenta transformar las interiores, aquellas que provocan o al menos sentencian la perduración de las exteriores.

Realidad y símbolo. Verticalidad y horizontalidad. Sentido y acción.

Y se puede, se puede.

Al calor del ejemplo de solidaridad que acudía en socorro de estos chicos, y el viento que soplaba sobre las brasas, la tibieza fue haciéndose resplandor, brillando por sí mismo. La magia, comenzaba a hacerse evidente. Los muros de la escuela emergían sobre la desolada explanada y en la huerta subían los verdores. Y los extranjeros solidarios acudían con más o menos pasmo a tomar arroz bajo aquel sombrajo.

A la sombra de aquellas hojas de palma en torno a aquella mesa irregular se iba cociendo otro arroz casi imperceptiblemente, como un buen caldo de pollo.

Tan solo había que machacar el mismo clavo, una vez tras otra, una vez tras otra...el resto habría de hacerlo la fuerza intrínseca a las cosas.

La educación y el respeto de esa comunidad de bien educados piojosillos, nos dejaba rodeados de paz en el medio del silencio de esa huerta mientras disfrutábamos del arroz maravilloso de aquella familia. Como por encanto, a los pocos minutos de acabarlo, empezaban a surgir calladamente los muchachos, algunos de ellos, y el profesor como una sombra que mantenía en un orden casi imperceptible el sutil despliegue de hospitalidad , para abrir con la preparación del te, el momento dulce y sin agobios de un encuentro entre los dos mundos que estaban estrechándose, ellos y nosotros, poco a poco. Acercamiento sin alharacas, como las plumas elevadas por el viento que se posan suavemente para no despertar la tierra adormecida, como una caricia. Expresando los ojos de los chicos a una prudente distancia, un puente que como una flecha lanzada a cuyo posterior extremo lleva atada un cordel, nos sirve para reptar por él, desde cada extremo , poquito a poco.

El trabajo en común, la solidaridad compartida iba dando paso a otra cosa, a otra conexión, a la que podía acercar dos mundo aparentemente abismados por una frontera infranqueable de desencuentros. No es un caramelo que damos como en un polvo mal echado, a las prisas, lo que nos acerca a ellos y nos puede hacer romper la barrera, es otra cosa.

Todo se cuajaba bajo aquel sombrajo. No había yo previsto que El Color de la Papaya, ese restaurante de arroz africano y solidario, hubiera de servir para aquella hazaña.

Había pensado en los dineros que iban a ganar, en la dignidad del trabajo recompensado, en la autoestima...no había pensado en aquello que superaba con creces los objetivos iniciales. ¿Sorpresa? Tal vez, pero solo era mi ignorancia.¿Cómo puedo yo extrañarme de que después de poner una semilla en la tierra “para que crezca una planta”, después y antes del fruto se cuaje de flores? No me extraño porque conocemos como funcionan las plantas. Pero desconocemos cómo funcionan otros procesos, pero nada sucede por azar.

Ese restaurante no solo nos acercaría, no solo acercaría a los visitantes, a algunos de ellos que su corazón no vestía el burka, a esas personas...De las casas con sus retraídas puertas habrían de surgir poco a poco sus moradores y habría , poco a poco, de convertirse esa huerta en el punto de encuentro entre los extranjeros y las gentes de la aldea, que poco a poco empezaron a acudir al momento de te sentándose alrededor nuestro, con una prudente cercanía.

Cada vez más claro que allá de dinero, nada, o que al menos lo importante no era el interés personal sino otras cosas. Una tras otra, sin dejar de martillear el mismo clavo con la esperanza puesta en que las cosas pudieran cambiar.

Que poco a poco se percibiera esa “magia” y esa paz, tan solo era un síntoma de que no solo era posible, sino que empezaba a hacerse realidad una presencia nueva, no marcada por el interés, sino por el embrujo de las cosas que allí estaban sucediendo.

El proceso parecía haber ido madurando y la dura corteza humedeciéndose. Las tertulias tras el arroz iban ampliando su espectro. Gentes de la aldea, pro-hombres, jóvenes que callan en presencia de los mayores pero que no pierden comba a lo quien se dice, aderezado con teterillas de té a la menta que se encargan los muchachos de hacer circular.

El centro de gravedad de la aldea estaba oscilando. Del mango a cuya sombra generosa , frente a la casa del Alcalo, se había recibido a Nakupenda tan solo cuatro meses atrás, símbolo del poder establecido en la jerarquía de las castas y el dinero, trashumaba a la sobra de una huerta hecha por y con amor, donde no asomaba el interés, y en donde los más miserables eran los anfitriones , los más desarrapados reunidos entorno a un hombre , el profesor, que solo blandía el inexistente báculo del conocimiento y la generosidad. Revestido de una humildad que le hacía levemente tartamudear cuando te hablaba. La luz brillaba por sí misma y las sombras se tragaban a sí mismas.

Pero lo más importante es que la alquimia del amor estaba haciendo estragos,
estaba funcionando.

Para los miembros de la aldea que en los últimos meses habían mantenido un prudente silencio y una discreta distancia, trasladarse al terreno en torno al cual estaban sucediendo las cosas, no era fácil. Implicaba desprenderse de muchas cosas, de su autoridad y de su infundida dignidad, de castas y posiciones de poder. Migraban.

Estábamos crujiendo las cosas. Pero bien, sin violencia, una revolución suave, casi imperceptible. Estábamos , sin preocuparnos de nada más, aventando las brasas que merecían mantenerse vivas. Contra más vivas estuvieran esas brasas, más apabullante sería el sumidero por el que se precipitaban las sombras.

Llegó MAKAMARU. Al profesor, y tan solo a él, se le había advertido de su importante presencia, de la generosidad del arroz que querían donar para los chavales, que de la misma manera que aquel desembarco de Nakupenda habría después de ligar su corazón a nuestro destino, tal vez aquellas buenas gentes que se aprestaban a desembarcar con una furgoneta pudiera en el futuro ampliar esta familia tan especial que en torno a ellos estaba creciendo. Mr Yuma Njai, es un hombre con una extraordinaria capacidad para captar la esencia de las cosas.

Debió de ser él, quien ante mi “olvido” de no protocolarizar con las fuerzas vivas de la aldea, semejante acontecimiento, quien optara por cumplir con la cosa de hacer partícipe del asunto a esas fuerzas vivas. Las cuales hubieron de trasladarse hasta la huerta, al momento de la sobremesa, para recibir a los presentes y hacerse presentes ellos mismos.

Quizá no se entienda el alcance de estos hechos, en unas culturas que todavía conservan vivo una gran capacidad de leer los símbolos y simbolizar con hechos otras realidades.

El paso de venir a recibir a la huerta del profesor , a la delegación de Makamaru, era de una trascendencia muy grande. Y tras los mensajes emitidos en los últimos meses, no podían estar provocados por el interés , legítimo por otra parte, de que las bendiciones que esa comunidad de chicos estaba recibiendo, pudiera ser extensible a otros, pero menos necesitados.

La ocasión de los discursos sutiles la pintaban calva, para expresar sin ambages la lección que todos deberían de aprender. Unos la habíamos aprendido
antes , otros lo estaban haciendo de a poquito, moviendo imperceptiblemente sus posiciones y otros presentes no podrían entender nunca nada, hasta que no se quitaran el velo que cubría sus corazones , que no su cabeza.

“nadie puede esperar recibir si no está dispuesto a dar. Y nadie puede esperar que le echen una mano si no está dispuesto, antes que nada, a moverse para luchar por sí mismo.
Os contaré una historia: durante tres años estuve explicando a los trabajadores de la Granja, cómo podían construir algo similar al sombreado de plástico que hacía progresar mis verduras. Pero sin coste, con materiales locales, palos y hojas de palma ¿Queréis saber cuantos lo intentaron, estando como estaban interesados en hacer progresar su hogares? Ninguno. Bastó 15 minutos para explicar a estos chicos que el arroz no caería siempre del cielo y había que empezar a moverse , y explicarles el sentido de la reducción de la radiación solar, para que en varias semanas tuvieran cubiertos 250 m2 .
El profesor no ha pedido nunca nada, por el contrario no ha dejado de darlo todo desde hace muchos años. Tan solo es por esa disposición a la lucha y esa generosidad, que están concitando la admiración, el afecto y la ayuda que reciben. Son ellos quien lo ha provocado, y es el mundo quien conspira por ellos.

Yo he aprendido de este hombre la lección del amor y de estos chavales la lección de la entrega y la lucha. Esto que estamos viviendo es el fruto de esa semilla.

La aldea de Kerrgallo tiene una gran suerte de poder aprender de este profesor y de estos chicos, el único camino que nos devuelve la esperanza, es la lección del amor y de la fuerza. De la generosidad , la renuncia y la firmeza. Y la paciencia”

Palabritas, palabritas, que se convierten en puñetazos cuando son la expresión de la realidad. Cuando sirven de puente para entender el simbolismo de las cosas que desvelan la ligazón de las causas y los efectos.

Por eso y muchas cosas más , esa huerta tiene “magia”. Esa magia que no es otra cosa que vida, y esa vida que no es otra cosa que la interacción del plano el espíritu sobre el de la realidad material, que la convierte en lo único para lo que ha sido creada: para explicar como un libro abierto el funcionamiento cabal de la única Realidad.

Digamos que se percibe la magia cuando los dos planos se sintonizan, cuando la existencia se acopla a la esencia, de la que emana.

Creo que cuando tengamos algo de tiempo empezaremos a plantar en esa huerta, flores. Para que la huerta devenga en jardín y entonces nos ayude a entender aún más cosas. La culminación. Entenderemos que significa El Jardín.

Comprenderemos lo que significa el paso de la Huerta al Jardín. De este mundo , al otro. Pero ésa es otra historia...

martes, 2 de marzo de 2010

LOS NIÑOS DE KERRGALLO (XXXVI). A la sombra del tuareg.



Mi querido Donante Desconocido (le tengo más cariño a tu nick conocido. Date por nombrado con él), estas últimas semanas he pensado mucho en ti. Bueno, no es cierto: no es que haya pensado, es que acudías muy a menudo a mi cabeza. ¿Sabes por qué? A veces , últimamente se me hace el ambiente irrespirable, y yo me conozco bien, en las situaciones de hostilidad reparto a diestro y siniestro. Y tengo una cierta tendencia a prender fuego a cualquier cosa que me huela a podrido. Y puedo cometer errores en la pedrea.

 Qué te voy a contar a ti, testigo sereno de nuestras tertulias y de tantos rifirrafes?

A las personas que pasan por nuestra casa les sorprende la atmósfera de paz que existe por aquí. Eso les gusta Y últimamente esa paz se está resquebrajando, se está volviendo algarabía y barullo.

Sin ti esa escuela que estamos levantando no hubiera podido hacerse. Mantuviste el anonimato, y lo que es más, desde aquel momento mantuviste un silencio absoluto. Por eso acudes a mi cabeza estos días de forma tan habitual. Fíjate que me llegan rumores de broncas que ponen en duda mi honestidad e intenciones al retener en mi casa los 11 sacos de arroz destinados a la viuda de Kerrgallo. Ya ves tú ¿qué voy a hacer yo con casi 500 kilos de arroz? La paella que me podría montar. Y la barbacoa que puedo montarme con 3000 euros ¿qué te parece, has calculado el número de vacas que puedo poner en la parrilla? Podríamos haber invitado a Martín Fierro y a toda su banda ¿tenía banda Martín? O también cabalgaba solo? Yo creo que debía cabalgar solo, aunque seguro que tú lo sabes mejor que yo.

Se lo decía hoy al hijo del Alcalo de Kerrgallo, que hoy se acercó al momento del té, tras el arroz solidario: si se hubieran dejado los 12 sacos a la viuda, sus vecinos la habrían expoliado en un visto y no visto, o ella hubiera mal vendido algunos para sacar para otras cosas. Con la necesidad que hay, y tantas veces que esa mujer ha recibido puñaditos de arroz par alimentar a sus hijos hambrientos, la escasez habría sido inmisericorde. “A ti los blancos te darán más cuando sepan que se acabó el arroz”.

Modu, el hijo del Alcalo, me dijo que habría sucedido así exactamente.

Yo entiendo lo de la foto, pero que le voy a hacer ? Si no se hacen mas que cagadas cuando las acciones se dirigen sin mucho conocimiento y con mucho ego.

Pienso en ti y cuando al través de la luz del atardecer sigo cabalgando y creo percibir la sombra de tu montura a mi lado y vuelvo la cabeza para encontrarte, sin verte , sé que estás ahí. Que confiaste en mí sin conocerme y que a ti no te interesan las fotos.

Ya ves, cuando te propuse que se pusiera aquel nombre a la escuela que se edificará gracias a él, fundamentalmente, me dijiste que mejor que ese honor se le diera al profesor que es quien había estado entregando su vida sin esperar nada a cambio. Vaya tela, soltada por un agnóstico como tú.


Se me está quebrando la paz amigo mío y no tengo muy claro como recuperarla cuando hay tanto follón alrededor.

No sabes como agradezco tu presencia imperceptible, pero tan intensa. Y cómo agradezco tu confianza.

También me acuerdo mucho últimamente de Aitor y Chiara ¿sabes? Llegaron como una brisa y se marcharon como un suspiro. Han pasado los meses desde que los abracé junto a la taquilla de billetes del ferry y los vi desaparecer entre el gentío de la sala de espera.

Fue su presencia y su acción tan especial que a veces me gustó pensar que eran dos ángeles caídos del cielo que vinieron a echarnos a los chavales, al profesor y a mí, una mano. Según pasan los meses y no tengo noticias de ellos (es curioso no nos intercambiamos ni teléfonos ni emails, a nadie se nos ocurrió..como si hubiera de darse por finalizado el encuentro y la misión, como en un encuentro clandestino en los  tiempos de antes) más me gusta pensar que no estaba equivocado y que aquellos chicos con pinta de contraculturales cambiaron sus mochilas por alas y se esfumaron antes de que el barco llegara al puerto de Banjul, y a lo mejor siguen aún en esa huerta que ayudaron a crear con tanto amor, y que gracias a lo que dejaron allá y a su presencia, como la tuya, real pero imperceptible, bajo aquel sombrajo de El Color de la Papaya se siente la paz que se siente, incluso cuando alguien cuestiona si bajo la sombra de aquellos árboles esmirriados no se estarán enseñando cosas raras o simplemente te pregunta en aquel restaurante solidario, no vaya a ser que el embrujo  del mismo nos haga olvidar la “verdadera” realidad,  por las lapidaciones y los talibanes y la opresión de la mujer en el Islam, así,  para darte directamente por el culo , ya que abordar las cosas por el flanco de los chavales y la conveniencia o no de comer arroz allá, visto lo visto no mola, mejor entrar directamente a matar, y dejarnos de palabritas, niños hambrientos y magias hortelanas, a ver si se nos va a embrujar antes de que nos de tiempo a descerrajar la Browning, o la navaja albaceteña de esta España intolerante y malparida.

Pero cuando el polvo se posa, me vienes tú y Chiara y Aitor a la cabeza. ¿Sabes? Es curioso ver que solo la luz perdura y que la sombra está condenada irremediablemente a desaparecer , en ella misma.

Pero me estoy cansando amigo mío, quiero que tu dinero y las otras aportaciones se acaben de emplear y verme libre de esta carga. Siempre nos ha gustado la soledad y la paz, y tan solo las circunstancias me obligaron a abrir mi casa y recibir a los demás.

He aprendido mucho del valor de la cooperación, pero me gusta el cabalgar solitario del gaucho y del tuareg. Del nómada.

El desierto y la pampa, y la sabana del masai,  son buenos para encontrarse con la Realidad. Que es mejor tenérselas que ver con el león y el chacal, y con los problemas de verdad,  que con esa maraña de egos que hace la vida irrespirable.

Y dejar tan solo que el fueguecillo de la noche sirva para compartir un poco de mate o de te con cualquier otro viajero, antes que el diferente camino de cada cual nos acabe llevando al mismo sitio.

Y seguir camino de mañanita después de una buena charla al calor de los maderos, cuando las sombras de la noche y el caprichoso juego de los reflejos no dan mucho cuartel al ego y a la farsa . Mierda , coño, qué mierda.


Se que tu lo sabes y que  por eso me pusiste lo que me pusiste en la mano para ganar esta pelea : lo que me gusta es destripar a puñaladas este león de miseria que envuelve a esa comunidad de chavales. Y poder colgar cuanto antes su piel a la entrada de Kerrgallo.

lunes, 1 de marzo de 2010

LOS NIÑOS DE KERRGALLO XXXV. ONGs sí o no?

Sabía que la carta de Flor provocaría el debate, y la publiqué a sabiendas, pues ponía encima de la mesa como la acción de alguien, de quien conozco su desafección por la ONGs, era capaz de dar un paso adelante para “pedir” por ella misma ayuda para los miserables. Algo que quizá no se le había pasado jamás por la cabeza. Algo que venía de una persona como Flor, de quien soy testigo ha dado muestras de una generosidad alucinante, que la he visto repartir billetes de 50 euros como quien da caramelos. Hasta dejarme sin palabras. Después, eso sí, de aplicar tercer grado de interrogatorio y scanear todo lo scaneable.

Lo sabía. Y de alguna manera pensé que lo que iba a pasar me daría pié a exponer algo que ya me rondaba por la cabeza.

Y que junto con la experiencia de El Color de la Papaya, nos daba para poner las cosas en su sitio. Incluida posturas como las que están en contra de la ONG por principio.

Porque fíjate Flor. ¿Qué pasaría si mañana El Color de la Papaya decidiera hacerse una ONG para tener un status más operativo? Dejarías de confiar en mí? Dejarías de creer en lo que hacemos? Incluida tú, y lo mucho que ya has hecho?

Bienvenido el debate, amigos.

Esta es la carta de un amigo dejada en los comentarios a un post reciente:

Anónimo dice:

“que bonita carta la de Flor,en la que pone en duda,a veces,la honestidad de las ong,s en las quemuchos confiamos,trabajamos sin ninguna contraprestacion economica sino con aportaciones economicas,emocionales y de tiempo libre,sacando como unico redito la posibilidad de ahorrar durante todo un año para pagar un pasaje de avion y una estancia para ver in situ el resultado de un esfuerzo colectivo,porque no todos vivimos en la abrigada mansion del funcionariado y en el calentito entorno de un hospital publico,otros vivimos en la incertidumbre de si mñn seguiremos teniendo la posibilidad de trabajar y por tanto seguir ayudando a nuestros hermanos mas desfavorecidos del continente olvidado.En fin, compungido por estas facilonas generalizaciones me despido de vosotros mientras deposito unos euros en la hucha de mi proximo viaje.Gracias anticipadas por leer mi comentario en este rincon de libertad de expresion.
erido amigo o amiga, quien seas, déjame que de mi opinión sobre un tema que me he preocupado, como muchos en acercarme a él, para daros mis conclusiones, compartirlas con vosotros.”

Abro el debate.

Qué duda cabe que la prensa nos ha dado ejemplos de fraude que utilizando el dolor de los miserables y la buena voluntad de las gentes, han utilizado uno y otro para hacer negocios ilícitamente.

El daño que han hecho esas ONGs yo lo saldaría en un paredón. No hay derecho.

Hace ya años, vinimos a Gambia con la intención de poner nuestros recursos para echar una mano a nuestros hermanos (elegimos Gambia por ser uno de los países más pobre en el ranking) tratando de crear huertas modernas de 1000 m2 que ayudase a esta gente a pasar de una cultura neolítica al siglo XXI en tema de agricultura.

No se trata ahora de explicar que aquello se fue al carajo agotando mis recursos. Las fresitas de los cojones, perdón de PLANASA, nos dio la última puñalada.

Mi opinión en aquellos momentos sobre la ONGs no era muy distante de lo que la inmensa mayoría de la sociedad piensa: desconfianza, como menos.

Cuando andábamos en aquellas pruebas de agricultura, muy lejos aún, ni siquiera se nos había pasado por la cabeza convertir nuestra granja en algo abierto a los viajeros, conocimos a alguna gente, de ONGs, y a todos les ofrecimos echarles una mano.

Conocimos a gente sincera y cabal, y a otras no tanto.

Más tarde conocería a Sebastián , a Nakupenda y acabé por darme cuenta que lo de la ONGs son como las personas o las empresas. Igualito. El hecho de que haya un canalla, o un millón, no quiere decir que todas lo sean. En absoluto. Es injusto y no es cierto.

he conociodo a turistas como david, que sensibilizado ha tardo un plis plas en plasmar un proyecto maravilloso y eficaz en....lo único que podía hacer para ello: una ONG. Y gracias a esa ONG veo todas las semanas llegar hasta el dispensario de Heike, batidos que valen sui peso en oro, y medicinas. Y veo sensibilizarse muchos turistas que encuentran un cauce honesto para hacer algo, aunque sea un poquito.

Una vez la Granja se abrió a los viajeros, he conocido muchas ONGs y muchas personas, y muchas opiniones al respecto.

La realidad es que si quieres hacer algo no existe un marco jurídico que lo permita que no sea una ONG.

Gente como yo y mi familia, que se lían el petate y que se van al frente con lo suyo y se la juegan, y no piden ni esperan colaboración, no es lo más recomendable. Ni lo más acertado, por muchas razones. Eso lo aprendería yo con sangre. Más tarde, claro. Pues muchas veces, cuando veían nuestra actividad repartiendo eventualmente sacos de arroz, o sabían de mis planes agrícolas, me venía alguien interesado en que montara una ONG. Alguien de la tierra. Ya os podéis imaginar el interés mío en el asunto.

Empresas con gente deshonesta en su dirección crearán acciones torcidas. Hay ONGs sinceras y otras menos. Y otras que son tapadera de otros intereses, y no económicos de entrada.

Es la credibilidad de las personas que están al frente de esas organizaciones las que pueden otorgar confianza al que desea hacer algo desde la distancia.

Nosotros, desde El Color de la Papaya, no queremos generalizar, porque no podemos, porque hemos conocido a gente que como el Anónimo que escribe, se paga sus viajes de su bolsillo, y colabora como el primero, y trabajan gratis por una labor humanitaria ¿qué haya otros que no lo hagan así? Sí claro, y cuando era joven tuve una novia que me dio sopas con onda y puñaladas varias ¿hacerme misógino por ello? Pues mire vd, no, no parece lo más racional.



Ni confiar en todos los seres humanos, ni perder la fé en la humanidad, ni ninguna generalización es correcta. Ninguna, porque no es verdad.

Si esta historia de la Papaya está generando lo que genera es porque se advierte sinceridad, autenticidad y honestidad. El día que no la haya, como cuando no hay luz, ya la puede pintar el "boss" como quiera, que el cartón piedra suena a hueco tarde o temprano.

Los seres humanos han dejado de confiar unos en otros por falta generalizada de esos valores. No se trata de que nos demos además el tiro de gracia firmando nuestra defunción como aspirantes a verdaderos seres humanos. Se trata de hacer las cosas de otra manera, y si nos vuelven a poner los cuernos, lo volveremos a intentar.

Hay que tener la vista puesta en el objetivo: ser capaces de edificarnos como seres nobles e irradiar esperanza y demostrarlo en la acción.

¿Que a quien esté hasta las pelotas de mi ego y de mi religión, o de lo que le pase por el arco del triunfo llegará a decir insidias y barbaridades de nosotros? Como las he oído de Luis el Nota?. Y que podemos hacer ante la maldad? Nada, seguir con la vista puesta en el objetivo, que la corriente fluye y la escoria se queda en las orillas.

En definitiva, los malos ejemplos sirven para saber lo que uno no tiene que hacer, y hay que combatir con la acción la marea negra que nos envuelve.

¿poner en duda la honestidad de las ONGs? pues lo mismo que si pones en duda la honestidad de todos los hombres , todas las mujeres o todos los de Albacete.

Heike, es una Ong. Por ejemplo. Y tiene bemoles su sacrificio, su heroísmo. Tú lo viste Flor.

Hagamos todo lo que podamos, no claudiquemos y demos oportunidad cero a la corrupción. Y tracemos una linea a fuego que no hay que traspasar. Es lo que anima mi acción.

Ahmed

LOS NIÑOS DE KERRGALLO XXXIV. Muchas cosas buenas ( y 3)


                                             El pozo seco y la boca del nuevo (fotos de Gabi)
                                                  Arriba el pozo nuevo comenzado YA.

1)      El Pozo
2)      MAKAMARU y el Arroz
3)       Solidaridad con el Hospital de Buniadu


Ciertamente que este último punto, siendo todos importantes, en torno a los cuales esta semana estuvo llena de logros, es el más trascendente si las expectativas se cumplieran.

Hace semanas que Conse recogió un balón importante: para qué iniciar algún proyecto sanitario nuevo si al menos sabíamos de la existencia de uno que funcionaba y bien y que requiere soporte para que no se cierre, año sí, año no?

Desconocemos los vericuetos por los cuales llegaron Conse de Makamaru y Pilar Grau, Jefa de Enfermería del Hospital de Girona y presidenta de una ONG compuesta por profesionales de la medicina , trabajadores de ese centro, que en el pasado había hecho misiones de solidaridad en el Tercer Mundo. ONG  insertada, de alguna manera en el Hospital de Girona.

Su manifiesto interés en conocer el proyecto de Heike, que Conse les había presentado,  llenó de esperanza este instrumento de comunicación y contacto en el que se ha convertido El Color de la Papaya.

Esperábamos esa visita más que a nada.

Yo  tan solo puedo informar de ese contacto, que no de decisiones que no han sido tomadas y a las que estamos ajenos.

Pilar Grau compartió desde las 8 de la mañana hasta las cuatro de la tarde una jornada de trabajo junto a Heike. Por tanto conoció bien su trabajo, sus pacientes, en el 90% mujeres y niños, y todo lo relacionado con ese Dispensario de quien tan alto concepto tenemos y a quien nos dispusimos a apoyar en la medida de nuestras fuerzas, que tan solo eran las que fuera de nosotros pudiéramos concitar. Que están siendo muchas.

Asistimos al día siguiente, porque así nos lo pidió Pilar, para echar una mano en la traducción, si fuera necesario.
Posteriormente, he compartido con ella su impresión.

Tan solo tenemos que decir que nos sentimos extraordinariamente ilusionados por la positiva impresión que Pilar Grau, creemos, se ha llevado de ese proyecto.

El resto, lo que puedan hacer por ellos, desde su Organización y desde su Hospital, se verá cuando pueda verse.

Se interesó por su necesidades, en primer lugar por ese sueldo para Henry y Heike, de 500 € al mes que permitiría que el hospitalito no se cerrara, excepto tal vez un mes cada dos años.

Percibió la fragilidad de un proyecto que depende de la acción de una persona. ¿Qué pasaría si a Heike le sucede algo? Que todo pararía. E imaginamos que tal punto débil tendrá algo que sugerirles. Alguna sugerencia se hizo y se comentó.

Percibió la necesidad de que haya voluntarios permanentemente allá que aligere el duro peso que esa Sra., Heike, lleva sobre sus hombros cada día. Y en concreto la necesidad de un médico.

Ojearon y quedaron en que se lo enviarían por email el proyecto de ampliación de dependencias y servicios que Henry tenía muy bien elaborado, que contempla la ampliación de las cuatro salitas actuales, la edificación de una dependencia para ginecología, asistencia a partos e ingreso de madres y bebés, una sala especial para oftalmología y odontología, ... en fin una muy conveniente ampliación que requeriría de ciertos fondos.

Pilar Grau quedó  en que estudiarían todo ello.

En el mismo capítulo de solidaridad con Heike, el grupo de estudiantes de enfermería que pasó por aquí adquirieron dos ejemplares más de “AFRICA EN TU MIRADA”, donados por su autor, nuestro querido amigo Rafael Cabanillas, que junto con los que adquirió Sebastián Gosatti hacen un montante para Heike y Henry de 90 €.

Eso no fue todo. En los días previos un grupo de MANSAJEROS X GAMBIA, seis chicas y dos jóvenes estudiantes de último curso de enfermería, de Girona, trajeron cantidades enormes de esos batidos que David consigue y que valen su peso en oro para combatir la desnutrición de los niños.

El grupo de MAKAMARU volvió a dejar otra carga de batidos y medicinas, entregadas por David, por M X G.

Y para acabar la semana Marta , Gabi, Toñi y José Luis, descargaron una vez más cantidad de cajas de batidos como MENSAJEROS X GAMBIA  que eran. Y además entregaron yo no sé cuantísimos kilos de medicinas que ellos se habían encargado de recolectar en Sabadell entre farmacias y el Hospital Gral. Y dos grandes bolsas de viaje repleta de leche en polvo que está destinada a dar un suplemento alimentario a los chicos de Kerrgallo, que les irá de perlas.


Por último Jaume y Laura, de BON DIA GAMBIA nos ha enviado a través de Gabi y Marta, material escolar, una caja de jabones y otra de pasta de dientes, que van a ir muy bien, cuando a la vuelta de la fiesta del Aniversario, la escuela de Kerrgallo vuelva a estar al completo y podamos comenzar el plan de organización de los chicos, destinado a mejorar sus hábitos higiénicos.


Y mañana esperamos a Aida, Rosalía y Ana, que vienen con más batidos de MENSAJEROS X GAMBIA, más medicinas para Heike y ropa de niños que será entregada, así mismo en el dispensario de Buniadu.

En definitiva, estos día nos ofrecen en todo su explendor y eficacia el perfil en que las circunstancias  han colocado a El Color de la Papaya como puente , de comunicación entre estos dos mundos, para canalizar de manera segura la ayuda a la gente que está a nuestro alrededor.

Dentro de esa misma sinergia Rafael Cabanillas “Junior”, el hijo del autor de “África en tu mirada”, ingeniero superior informático vendrá a emplear dos meses de su vida como voluntario en el Colegio Lamin, de Javier Blanco, para ayudar tanto a profesores como alumnos a dar un salto adelante en sus conocimientos informáticos.



Las cosas han seguido su curso y ha crecido esta comunicación y colaboración entre Organizaciones y particulares, proyectados a transformar la realidad que nos envuelve.